lunes, 18 de febrero de 2013


Erase  una vez: Una princesa que era muy guapa. Siempre se miraba al espejo pero luego era muy torpe para leer´para escribir y para todo.También había una princesa que no era fea, pero tampoco guapa, se miraba al espejo como una persona normal y las horas las pasaba estudiando por eso era muy lista sin embargo la otra princesa las horas las pasaba mirándose al espejo y no sabía contar más haya de tres.
¡La belleza está en el interior!